El peligro del uso de benzodiacepinas

El peligro del uso de benzodiacepinas

Hoy en día es el estrés que se genera por la rutina puede llegar a causarnos serios problemas de salud, como ansiedad, insomnio y otros efectos afectivos. Otro usos que también se les pueden dar son como parte del tratamiento de la epilepsia, la abstinencia alcohólica y espasmos musculares. Los médicos suelen recetar benzodiacepinas con el objetivo de solucionar estos problemas del día a día. Sin embargo, ciertas investigaciones han llegado a la conclusión de que estos antidepresivos causan más daños que beneficios.

 A este grupo de medicamentos psicotrópicos, suelen llamarse benzodiacepinas. Los efectos secundarios de las benzodiacepinas son numerosos en relación a las ventajas que pueden presentar para el paciente.

¿Cómo actúan las benzodiacepinas?

Estos medicamentos tienen como objetivo alterar el funcionamiento cerebral. Se centran en la funciones químicas del cerebro que influyen en la transmisión de información entre las neuronas, aumentando la cantidad de neurotransmisor disponible.

Muchos estados de alteración y de ansiedad responden eficazmente al efecto de este tratamiento, reduciéndose su frecuencia. En este caso, resulta útil el uso de benzodiacepinas para tratar estos síntomas. Sin embargo, los efectos secundarios pueden llegar a manifestarse muy pronto, incluso antes de que el medicamento haga su efecto.

Por lo general, el tratamiento con estos medicamentos suele durar entre 3 y 4 semanas. Pues para que hagan efecto, es necesario que hayan pasado 2 o 3 semanas, debido al ajuste de las neuronas ante la medicación. Es necesario que el tratamiento no se deje de forma repentina debido a que el organismo se ha acostumbrado al medicamento.

Efectos secundarios de las benzodiacepinas

El gran peligro de los efectos secundarios de este medicamento radica en su adicción. El cuerpo se acostumbra a la ingesta de benzodiacepinas que puede llegar un punto en que para poder sobrellevar el día a día sea necesario que las tomemos. Esto se produce por el alargamiento del tratamiento. Para acabar con esta situación, es recomendable recurrir a un tratamiento para dejar las benzodiacepinas, donde nos ayudarán apostando por una solución sana y sin intervención de otras sustancias químicas.

 Estos efectos secundarios los podemos agrupar en:

  • Por frecuencia de uso: estos son los que se pueden producir por el simple hecho de utilizarlas. Relacionados con los físicos, encontramos sueño prolongado, respiración impedida, coma, etc. Y en cierto casos en los que se produce una sobredosis, estos medicamentos pueden causar la muerte. En cuanto a los efectos psicológicos, son más numerosos y frecuentes. Éstos son: reducción de la actividad mental y reflejos, somnolencia, letargo, pérdida de memoria, desinhibición, actitud paranoica, agresividad, etc.
  • Por aumento de su uso: si se aumenta el uso de estos medicamentos, puede deberse a que se ha convertido en una adicción. Los efectos físicos son prácticamente los mismos que los de frecuencia de uso. En cuanto a los psicológicos, éstos se incrementan. Incluso, y paradójicamente, pueden llegar a causar depresión y ansiedad. Además de déficit de atención, pérdida del sueño, pérdida del control voluntario, etc.
  • Por retirada de su uso: es normal que al retirar las benzodiacepinas por recomendación médica, aparezcan ciertos síntomas. Es por ello que se recomienda no alargar el tratamiento más de lo que nuestro médico recomienda, y siempre intentar buscar otra solución que no sea la ingesta de este tipo de medicamento. Los efectos secundarios que podemos encontrar aquí son: insomnio, disforia, ansiedad, irritabilidad, depresión, malestar, concentración disminuida, espasmos musculares, temblores, despersonalización, náuseas, vómitos, jaquecas, etc.

Será importante estudiar la situación del paciente para llegar a la mejor solución. Aún así, no es recomendable el uso de este tipo de medicamentos debido a que simplemente no sale rentable debido a los problemas que nos pueden causar. Problemas tanto a corto como a largo plazo.

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